AMBIENTALISTAS JURAN VENGAR LA MUERTE DEL REY CECIL

Una gran consternación generó la noticia de la muerte de Cecil, el león más famoso de Zimbabwe, a manos de cazadores que pagan abultadas sumas por piezas capturadas dentro de las reservas.

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Cecil estaba protegido y habitaba un área reservada, pero esto no fue impedimento para que un millonario estadounidense lo condenara a una larga agonía atravesándolo con una flecha hasta asesinarlo de un disparo al cabo de dos días de persecución. En principio se dijo que el matador de Cecil era un cazador español, pero finalmente ayer se supo que quien lo ultimó, degolló y despellejó, fue el odontólogo Walter James Palmer, que tiene su consultorio en Minnesota y cuenta con una gran reputación profesional. Palmer accedió a la caza de Cecil pagando a organizaciones de caza el canon de 55 mil dólares, que incluía llevarse la cabeza, la piel y hasta los huesos del animal.

La noticia no sólo disparó una interminable catarata de expresiones públicas de repudio de organizaciones ambientalistas y simples usuarios en las redes sociales, sino que ya se conformaron grupos que prometen «vengar la muerte del rey Cecil”. Estos activistas ya se declararon «en busca del asesino”, pero nadie puede precisar aún el paradero de Palmer que, según se cree, tras la enorme repercusión de su actitud, optó por ocultarse, seguramente con los restos del león, su trofeo, a cuestas.