CORZUELA: UNA MUJER VIVE DESDE HACE TRES MESES CON SUS 4 HIJOS EN UNA CAMIONETA

Se llama Azucena Garay. Contó que era víctima de violencia de género y se trasladó de la zona de campo hacia el pueblo huyendo de su exmarido. Unos familiares, sin espacio en el hogar, permitieron que ella junto a sus hijos vivieran dentro de una camioneta abandonada, pero y pasaron tres meses. No consigue trabajo, le quitaron la Asignación Universal y vive de la caridad de los vecinos.

camioneta

«Yo me separé de mi esposo hace un tiempo y no podía seguir viviendo con él. Nosotros vivíamos en la casa que era de mi suegra en el campo y vine al pueblo a buscar trabajo pero hasta el momento nadie me lo quiere dar», contó la mujer, quien busca ayuda de las autoridades municipales y provinciales.

En este marco, reveló que su exmarido la quería pegar después de la separación. «Buscaba lío todos los días por cualquier cosa y hasta me quería obligar a hacer el amor”, sostuvo, al tiempo que afirmó: «No aguanté más, un día agarré a mis hijos y me vine para el pueblo, busqué una casa para alquilar y no puede encontrar, entonces unos familiares me dijeron que tenían una camioneta para que yo al menor pudiera dormir allí por el momento y ya pasaron 3 meses».

«Cada vez se pone peor esto, no pude saber nunca porque me cortaron el beneficio de la Asignación por Hijo, tengo que agradecerle a Dios que los vecinos me ayudan con algo para poder subsistir acá y con mis hijos asistimos al comedor de la Sra. Martha Carinelli para poder comer al medio día».

Al borde de las lágrimas, Azucena dijo: «Busco trabajo, quiero trabajar yo me hice desde chica, no quiero que nadie me regale nada, por mis hijos quiero superar esto».

«Me fui a ver a la Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad para comentarle lo que estaba viviendo y si podían ayudarme por ahora, yo no necesito que se me ayude siempre pero por ahora, me dijo que no me podía atender y que estaba muy ocupada», contó al portal Corzuela en la web.

«No fui más porque tengo vergüenza que me tengan lástima. Pero me hacen falta muchas cosas, mis hijos no pueden ir a la escuela porque no tengo ni para comprarle una zapatilla y no quiero mandarlo descalzos. Hice todo para que me den una casa hasta ahora no tuve ninguna respuesta pero sé que el Señor me va ayudar», expresó esperanzada.

«No se acercó ningún político hasta el momento para hablar conmigo, si bien recibí ayuda de uno para poder comprar algunas cosas prefiero no decir quién es porque lo primero que dicen es que hago política con esto y no es así», comentó.

Por último, insistió que necesita una casa o un alquiler para poder vivir con sus hijos. «Sé que quizás los primeros meses no voy a poder pagar el alquiler pero una vez que me acomode y trabaje lo voy a poder hacer no quiero que nadie me regale nada», concluyó.