ECHAN A DOS POLICÍAS CHAQUEÑOS CONDENADOS POR VEJÁMENES AGRAVADOS EN 2015

Con un decreto firmado el 15 de mayo pasado, el gobernador del Chaco Domingo Peppo cesanteó a dos sargentos de la policía del Chaco que en 2015 fueron condenados por los graves vejámenes cometidos contra un joven de 18 años en la Comisaría de Fontana.

Casi ocho años después del hecho, el gobierno del Chaco expulsó de las filas de la policía provincial a dos sargentos que fueron condenados en 2015 por “vejámenes agravados” contra un joven de 18 años al que acusaban por el presunto robo de un teléfono celular. El hecho tuvo lugar el Día de la Madre de 2010 en la Comisaría Primera de Fontana y, según se comprobó durante el juicio, el joven quedó seriamente afectado psíquicamente por las agresiones recibidas.

El decreto N 938/18 lleva la firma del gobernador Peppo y del ministro de Gobierno, Carlos Barsesa, y dispone la sanción de expulsiva de cesantía contra el sargento ayudante Carlos Orlando Sánchez, y el sargento Miguel Angel Benítez por una serie de infracciones graves contra el Régimen Disciplinario Policial.

En septiembre de 2015, ambos agentes fueron condenados por la Cámara en lo Criminal y Correccional 1 de Resistencia por los delitos de vejámenes agravados en concurso ideal con lesiones leves a una pena de cinco años de prisión efectiva más una inhabilitación del doble de la condena para ejercer cargos públicos. En 2016, la Jefatura de Policía decidió suspender el sumario administrativo que se había iniciado teniendo en cuenta que los hechos ya habían sido probados en sede judicial, existiendo, además, una sentencia judicial firme. Ahora, casi dos años después, se avanza con la decisión de exonerarlos de la fuerza policial.

El caso

O.H., en aquel momento de 18 años, fue detenido por personal de la Comisaría de Fontana el domingo 17 de octubre de 2010, en el marco de la investigación por el presunto robo de un teléfono celular. Se hallaba celebrando el Día de la Madre, en su vivienda ubicada en el barrio Independencia. Según denunció en su momento la madre de la víctima, varios efectivos ingresaron en su vivienda, sin orden de detención, algunos con uniforme y otros de civil, rompieron todas las cosas en la casa e hirieron a algunos de los hermanos y sobrinos del joven.

La mujer no pudo ver a su hijo hasta el día siguiente de la detención, el lunes 18 de octubre. Cuando pudo tomar contacto con él, el joven presentaba serias lesiones. En un primer momento, el detenido había sido trasladado a la sala de emergencias de Fontana y luego al Hospital Julio C. Perrando donde fue internado por los fuertes dolores que presentaba.

Luego de ser detenido por el supuesto robo a mano armada de un celular, se le abrieron otras dos causas, una por “atentado y resistencia contra la autoridad” y otra por “lesiones” contra los agentes policiales. En el juicio oral por la causa principal fue absuelto porque el fiscal de Cámara ni siquiera impulsó la acusación por considerar que no existía ningún elemento que acreditara la autoría del hecho por parte del joven. Semanas antes, el joven también había sido absuelto en las otras dos causas.

Fuente: Chaco día por día