EL FEUDO SANTIAGUE√ĎO

Los Ju√°rez, primero, y ahora los Zamora siguen manipulando la provincia en su propio beneficio, como si se tratara de una sociedad conyugal

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Se¬†han visto defraudadas las esperanzas de que, en 2005, se iniciara una etapa de fortalecimiento de las instituciones democr√°ticas en Santiago del Estero. Fue en esa fecha cuando el interventor federal Pablo Lanusse entreg√≥ el gobierno a Gerardo Zamora, el nuevo mandatario elegido en comicios. Al largo predominio de la sociedad conyugal de los Ju√°rez, que hasta fueron proclamados ¬ęprotectores ilustres¬Ľ de la provincia merced al servilismo de sus partidarios, le ha sucedido el matrimonio Zamora, como si el gobierno del distrito fuera un bien conyugal.

Cabe recordar que finalizando el segundo mandato del actual senador Zamora se plante√≥ en la justicia provincial la posibilidad de que el entonces gobernador se presentara a competir por un tercer mandato consecutivo. Para esc√°ndalo de quienes respetan el orden jur√≠dico, el Tribunal Superior de Santiago del Estero declar√≥ ¬ęinconstitucional¬Ľ la Constituci√≥n local, que proh√≠be m√°s de un reelecci√≥n consecutiva. Con ello qued√≥ demostrado que la justicia santiague√Īa no es un poder del Estado, sino un simple ap√©ndice del gobierno.

Ese intento de violar la Constituci√≥n santiague√Īa fue evitado por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Naci√≥n. Impedido entonces Zamora de competir otra vez por el cargo de gobernador, fue reemplazado como candidato del oficialismo por su esposa, Claudia Ledesma, sin ninguna trayectoria en la vida p√ļblica ni actuaci√≥n pol√≠tica. El Poder Ejecutivo en manos de los Zamora controla, adem√°s, a la casi totalidad de la Legislatura provincial, lo que la transforma en una simple dependencia de los deseos de quien gobierna. Como si esto no bastara, con la complicidad del Frente para la Victoria en el Senado, Zamora se apoder√≥ de la banca del tercer senador, que corresponde al segundo partido de acuerdo con la Constituci√≥n nacional reformada en 1994, repitiendo una maniobra que tambi√©n intent√≥ en su momento Carlos Ju√°rez, pero que en ese caso fracas√≥.

La oposici√≥n santiague√Īa afronta serias dificultades, pues tiene limitado el acceso a los medios de comunicaci√≥n provinciales, que son censurados y controlados por el Poder Ejecutivo. Incluso, el gobierno local gasta fuertes sumas de dinero en pauta publicitaria en medios nacionales.

La brutal dependencia del empleo p√ļblico, a pesar de que se pagan los sueldos m√°s bajos del pa√≠s, m√°s las amenazas de cesant√≠as, el clientelismo, la ayuda social vinculada al oficialismo y el miedo a la fiscalizaci√≥n de las elecciones en el interior provincial son instrumentos usados por el matrimonio gobernante, que lleg√≥ a aplicar la ley antiterrorista a un periodista. En otra pretendida y vergonzosa demostraci√≥n de fuerza, Zamora se jact√≥ de ser ¬ęmil veces m√°s hijo de puta que Ju√°rez¬Ľ.

Hechos de violencia nunca esclarecidos agregan m√°s sombras al panorama, como el caso de Ra√ļl Dom√≠nguez, un ex empleado de Rentas que fue asesinado, crimen del que se sospecha que pudo haber sido instigado por altos sectores del gobierno. O el del asesinato del joven polic√≠a Johnatan Barrera, de la localidad de Fr√≠as, presunto testigo de la penetraci√≥n narco en la pol√≠tica, a quienes se agregan decenas de muertes en el penal de la capital provincial. Causa al menos suspicacia que uno de los primeros pedidos del gobernador Zamora al presidente Mauricio Macri haya sido ubicar a un hombre suyo en la embajada argentina en Paraguay, el ex vicecanciller kirchnerista Eduardo Zuain, sobre todo teniendo en cuenta que ha sido reportado de modo insistente el corredor de la droga entre ese pa√≠s y Santiago del Estero.

¬ęPortaaviones del narcotr√°fico.¬Ľ As√≠ fue tildada Santiago del Estero por un juez federal de C√≥rdoba. Hay fundadas sospechas de complicidad del poder con ese aberrante delito, ante la pasividad de las fuerzas de seguridad, que pareciera que est√°n m√°s para proteger el tr√°nsito de droga que para combatirlo. Pero no es simplemente una ruta del narcotr√°fico. En toda la provincia ese flagelo est√° afectando a la poblaci√≥n joven.

La falta se seguridad jurídica se observa tanto en la Justicia como en el registro de la propiedad provinciales. Los usurpadores de campos tienen vía libre por el desorden y la falta de coordinación entre el registro de la propiedad, rentas y catastro. Permanentemente se escuchan quejas de antiguos propietarios y nuevos inversores que encuentran irregularidades o que, lisa y llanamente, son despojados de parte de sus propiedades. Las sospechas recaen en la complicidad de altos funcionarios con integrantes del Poder Judicial y la participación de escribanos inescrupulosos.

Durante los gobiernos kirchneristas, Santiago del Estero ha recibido fondos nacionales para obras p√ļblicas que duplican lo obtenido por otras jurisdicciones. Es llamativo, por no decir sospechoso, que distritos m√°s peque√Īos hayan tenido ingresos desproporcionados y, a pesar de ello, no puedan demostrar la realizaci√≥n de obras de rentabilidad social razonable. Los precios, de acuerdo con numerosas denuncias, son muy superiores a los reales y se concentran en pocas empresas. En esas provincias, personajes como Julio De Vido o Jos√© L√≥pez han tenido un fuerte protagonismo y eran, en el caso particular santiague√Īo, participantes asiduos en actos y agasajos. Es que el gobierno surgido del radicalismo se sustent√≥ en una alianza con controvertidos intendentes municipales juaristas y se complet√≥ con la postulaci√≥n para el Congreso Nacional de personas poco representativas que han tenido como √ļnico protagonismo levantar la mano en el recinto siguiendo las instrucciones de Zamora, en l√≠nea con los caprichos de la familia Kirchner. Santiago del Estero sigue siendo beneficiada por el actual gobierno con el reparto de fondos discrecionales. Hasta junio de este a√Īo, recibi√≥ 5,3% del total de esas transferencias contra el 5,1% que obtuvo entre 2013 y 2015.

Sin duda que hay numerosas obras p√ļblicas nuevas, que van desde un aeropuerto en Termas de R√≠o Hondo, a 60 kil√≥metros del de la ciudad capital y a otros 60 del de Tucum√°n, pero que s√≥lo cuenta con dos vuelos semanales. Tambi√©n se han levantado edificios p√ļblicos costosos, hay un alto mantenimiento de rutas de escaso tr√°nsito, y un llamado tren al desarrollo con un viaducto de cuatro kil√≥metros para una sola trocha angosta en el que se llevan gastados cerca de cien millones de d√≥lares -cuatro veces el valor real-. Mientras tanto, obras vitales para el desarrollo no se concluyen o no se encaran como la conversi√≥n en autopista de la ruta 34, columna vertebral del Noroeste, que es conocida como la ruta de la muerte, o la reconstrucci√≥n del ferrocarril Belgrano, desde Tostado hacia A√Īatuya y Pozo Hondo, que aliviar√≠a los costos de la producci√≥n del Noroeste y los de esa provincia. Ha habido mucho maquillaje, pero poca inversi√≥n para una transformaci√≥n que promueva un proceso de desarrollo sustentable, habida cuenta de contar la provincia con importantes recursos en tierras, agua y bosques.

Santiago del Estero es uno de los distritos con mayor mortalidad infantil debido a la falta de agua potable y cloacas. Otro dato preocupante es el educativo. En las pruebas realizadas a alumnos de 4¬į a√Īo, el 80% no ha sabido interpretar textos ni tenido nociones de matem√°tica. Recientemente se ha tomado el primer examen de ingreso para la flamante Facultad de Medicina que aprobaron s√≥lo 10 alumnos entre casi 400 postulantes. Estas cifras son alarmantes en un mundo donde la educaci√≥n es la clave para la prosperidad de las naciones y las aspiraciones individuales de lograr mejor calidad de vida y movilidad social.

Ahora que ha cambiado el oficialismo nacional, el matrimonio Zamora, que milit√≥ activamente en favor de Daniel Scioli, ha realineado a sus levantamanos en el Congreso y busca protecci√≥n en el gobierno nacional para poder seguir sometiendo al sufrido pueblo santiague√Īo. En esa provincia sigue imperando un r√©gimen feudal, donde los recursos p√ļblicos -un 90% pagado por todos los argentinos por la baja recaudaci√≥n provincial benefician solamente a la oligarqu√≠a pol√≠tica y su red de proveedores.

Fuente: La Nación