EL HOSPITAL BICENTENARIO DE CASTELLI, CHACO, SECTORES NO TIENEN SABANA PARA LAS PARTURIENTAS, NO TIENEN REACTIVO PARA LA PRUEBA DE HIV

Por Javier Insaurralde

En la jornada de ayer , dimos una adelanto de la situación que atraviesan los pacientes que tienen que internarse en el Hospital cabecera del Departamento Güemes, cuarto nosocomio por su categoría en la provincia del Chaco, sacando todos los títulos médicos, enfermeros, trabajadores y pacientes todos viven la misma desidia la situación crítica que atraviesa nuestra salud pública, sin proyección alguna, con funcionario que creemos a simple vista no tienen ni idea que hacer, en el área de obstetricia del dicho nosocomio no tienen sabanas para poner en las camas cuando internan una parturienta, las sillas de ruedas casi en la totalidad rotas no tienen recursos para arreglarlas,  más grave aún , mama o acompañantes que vienen de localidades alejadas de la región no le dan comida porque han decidido achicar gastos y lo único que les quedaba es al comida, pero también un fuerte reclamo de los médicos del área que no tienen reactivos para hacer la prueba de HIV en las mamás y recién nacido, o sea que nacen, regresan a sus casas sin saber el estado de salud.

Lo vivimos en carne propia

Durante la jornada , sobre el medio día del día miércoles este equipo junto a la dirigente social Mercedes Sánchez recorrimos las habitaciones del nosocomio local, donde entrevistamos a profesionales, paramédicos, enfermeros, trabajadores de la salud, quienes mostraron su impotencia, síntoma que también lo sentimos cuando nos contaban que no tenían reactivo para hacer el primer análisis en el caso de los recién nacidos o parturientes para saber si están enfermos o son portadores de HIV, nos contaron y luego pudimos ver porque justo tuvieron de internar una embarazada “no tienen sabana para poner sobre los colchones, los trabajadores en reemplazo colocan frazadas, en el sector solo tienen 2 sillas de ruedas de 8, seis rotas que según le dicen los directivos no tienen dinero para repararlas, entre tantas cosas que fuimos viendo en nuestra gran mole de cemento, pero que solo tiene el amor de los trabajadores de salud para con los pacientes.

Esto no termina ahí, última decisión del subsecretario de Salud Dr Blanco que recortar el presupuesto, pero esta vez le toco  a la comida, recordar que a este nosocomio viene pacientes derivados de distintos puntos de la región de muy escasos recursos, que muchas veces no tienen ni siquiera yerba para tomar un mate o azúcar para tomar un mate cocido, y este funcionario sin conocimiento de la realizada que se vive en la región toma esta ideas bastantes irracionales.

Sentir impotencia cunado los trabajadores te dicen, no tengo

En el momento que estábamos en el lugar,  la responsable del reparto de la comida, trabajadora de una empresa contratada para tal fin, nos decía “no quiero salir en la foto por favor, pero no e que responder , me duele mucho decir que no les puedo dar comida  a los acompañantes, sabemos de la situación, pero nosotros recibimos ordenes, no quiero perder el trabajo”.

Otro de los trabajadores nos mostraba los colchones destrozados que piden recambio a grito quien nos mostró que no tienen sabana para los pacientes, que les tienen que poner una frazada para que no se acuesten sobre los plásticos.

Cerrando este informe también nos hablaron de la prepotencia de los funcionarios provinciales, que cuando llegan solo hablan con los directivos, ni siquiera quieren atenderlos a los trabajadores no les preguntan que necesitan, actúan totalmente con soberbia y atropellos hacia los trabajadores locales, Juan en enfermero nos contó, intente hablar con el subsecretario para presentarme le dije , yo soy juan el enfermero y el me respondió, yo soy fulano y soy médico, así me corto ni siquiera ame dejo preguntar, sentí impotencia y ultraje nos dijo”.