EL IMPENETRABLE SUMERGIDO: COLAPSÓ POR LAS LLUVIAS Y LA IMPROVISACIÓN DEL GOBIERNO

El intenso, prolongado  y furioso temporal que se desató durante las últimas semanas sumergió a El Impenetrable. El miércoles 31 de enero la última ráfaga de lluvia en el Interfluvio Teuco – Bermejito elevó aún más los niveles de inundación  en parajes cuyo epicentro es la localidad de El Espinillo, y afectó las picadas y los caminos tornándolos intransitables. Casi todo el territorio era un gran espejo de agua.

No alcanzaron los madrejones para almacenar las aguas de lluvias. Los niveles superaron los taludes naturales, que son los albardones y paleocauces. Cada laguna o espejo natural de agua se vio superado. Los desniveles naturales  del Interfluvio, sus caminos y picadas se transformaron  en toboganes y aceleraron  las corrientes de las aguas, hasta que aislaron a las comunidades indígenas y a los criollos que viven en los parajes.

Colapsó el sistema  social, sanitario, educativo y fundamentalmente el de asistencia estatal. La improvisación  fue de tal magnitud que en la práctica la asistencia pública ha sido no solo escasa y desordenada, sino que  no logró atenuar -en mínima medida- el fuerte impacto de daños que provocó  la inundación en las comunidades indígenas y en las familias criollas campesinas, muchas de las cuales perdieron sus pocas pertenencias y sus animales.  Muchos pobladores rurales, en pocas semanas  se transformaron de pobres a  indigentes.

Pronósticos acertados seguidos de improvisaciones

 Hasta ahora resulta dificultoso comprender  la escasa y nula asistencia estatal, que fue marcadamente  caótica  en los momentos  en que la población más lo necesitaba.  Es incomprensible el fracaso del Estado tomándose en cuenta que manejaba los pronósticos  de lluvias que se producirían en El Impenetrable, especialmente en el Interfluvio chaqueño y a lo largo de la histórica platea de  inundación del Río Teuco–Bermejo.

Los pronósticos anticipadamente permitieron saber que se inundarían las principales localidades y poblaciones rurales ubicadas a orillas o en cercanías de aquel Río, cuyo caudal se elevó rápidamente por las intensas lluvias que se produjeron en la cuenca alta, en Salta.  Sin embargo, nada se planificó con suficiente anticipación para asistir a las poblaciones inundadas.

Los datos sobre las condiciones climáticas esperadas, los focos de calor, las lluvias y crecida del Teuco-Bermejo, como también de toda la red hídrica vinculada de la región, siempre estuvieron al alcance y en conocimiento del Estado chaqueño a través de los informes de monitoreos por crecida, actualizadas diariamente.

Una de las  valiosas y rigurosas fuentes diarias de información ha sido la coordinación Regional NEA de la Secretaría de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes que depende del Ministerio de Seguridad de la Nación, que brindó toda la información. Esta Secretaría sintetiza  los datos recogidos y procesados por muchos organismos públicos nacionales e internacionales, y entrega la información a los gobiernos provinciales. Sin embargo de nada sirvieron los datos anticipados, que fueron desatendidos  o desechados por el gobierno chaqueño.