EN PRIMERA PERSONA, LA DIRECTORA DEL PERRANDO CUENTA CÓMO LE GANÓ AL CORONAVIRUS: “NUNCA TUVE FIEBRE, NI TOS, NI DOLOR DE GARGANTA”

Nancy Trejo, directora del hospital Perrando, contó como atravesó la enfermedad tras ser diagnosticada con Covid-19. La doctora se contagió luego de mantener una reunión con la primera persona que contrajo coronavirus de la institución. Se dio por contacto estrecho al haber permanecido en el mismo espacio físico.
La noticia impactó en la sociedad teniendo en cuenta el cargo que cumple como funcionaria pública, y por la cantidad de personas con quien entabla relación al desarrollar su labor. Sin embargo, bajo las medidas estrictas de bioseguridad y cumplimentando con el aislamiento, Nancy Trejo se recuperó favorablemente y tras 15 días de cursar la enfermedad fue dada de alta.
Fue un 23 de marzo -mientras se encontraba cumpliendo sus funciones en el hospital- cuando Nancy comenzó a sentir -de forma repentina y de un día para el otro- cefalea y fatiga, algo que según ella “fue inusual” y más aún por darse en horas de la mañana.
“Un cansancio sorprendente, se instaló de forma casi inmediata”
La primera reacción que tuvo fue irse a su casa, si bien no eran síntomas propios de Covid-19, decidió retirarse para aislarse. “Me retiré inmediatamente a mi domicilio para aislarme y estar atenta a cómo evolucionaba”.
“Por la tarde como continuaba con cefalea, hablo con el doctor Ivancovich, -director de Emergencias Médicas-, quien me dijo que íbamos a realizar el hisopado así me quedaba tranquila”, continuó.
Luego de 24 horas, la directora comenzó a sentir pérdida del olfato y explicó que, “cuando uno tiene perdida del olfato, significa que el sistema nervioso está siendo atacado por el virus”.
“Primero fue en forma progresiva hasta que luego perdí en forma absoluta el olfato, así que, junto con la cefalea y alguna que otra molestia gastrointestinal que se dio en forma rápida, fueron los síntomas que tuve”, precisó.
Si bien los síntomas de la enfermedad siguen siendo analizados, se sabe que los principales son fiebre, tos seca, dolor de garganta, luego se agregó la falta de olfato y la de gusto. Sin embargo, Trejo solo manifestó la pérdida de olfato.
“Nunca tuve fiebre, nunca tuve tos, nunca tuve dolor de garganta. En mi caso el síntoma predominante fue la cefalea, la pérdida del olfato, el cansancio -que se instaló al principio, luego desapareció con el reposo-, y algunos síntomas gastrointestinales”, relató.
El 25 de marzo -48 horas después- se confirma que el hisopado dio positivo. La directora del hospital Perrando había contraído el virus de Covid-19.
“Inmediatamente me comunico con la ministra de Salud e iniciaron el aislamiento conmigo los codirectores, tanto el doctor Pascual como la directora Lourdes Maidana”, comentó.
CURSAR LA ENFERMEDAD EN EL HOGAR
Trejo relató cómo fue cursar la enfermedad en la intimidad de su hogar: “Convivo con mi hijo de 29 años, así que el también hizo el aislamiento extremando las medidas, cuidándonos en los horarios, almorzábamos en horarios distintos, no compartíamos ningún espacio físico; cada uno tiene su habitación y su bañoy nunca compartimos el mismo espacio físico”, aseguró la doctora.
“Me quede en mi dormitorio y salía en horarios en que sabía que él no estaba”
De hecho, el hijo de Trejo no dio positivo para coronavirus, tras ser también hisopado luego de 14 días de aislamiento. Sin embargo, el temor de Trejo estuvo latente día a día “con mi hijo tuve mucho miedo, si bien los jóvenes tienen muy buena evolución, uno tiene el temor y no quiere contagiar”.
«Tuve mucho miedo»
Con 62 años y patología de base de hipertensión arterial, la directora del Perrando entraba en los llamados grupos de riesgo, y, a raíz de ello, manifestó haber tenido miedo, pero “el -miedo- que te ayuda a estar atenta, no el que te paraliza”.
En ese sentido, Trejo afirmó que estuvo “muy atenta” a los síntomas y “extremando los cuidados en cuanto a las medidas de bioseguridad pero a la vez, sentí miedo”.
Contó que no tuvo que ser asistida por médicos, ni enfermeros, de hecho, siquiera tomó medicación, más que algún que otro Paracetamol para calmar la cefalea.
“Me tomaba diariamente la frecuencia respiratoria, la temperatura, también atenta a si aparecía alguna dificultad, pero por suerte y gracias a Dios la evolución fue favorable, tomé alguno que otro paracetamol para los dolores de cabeza, pero después no necesité tomar ninguna medicación”.
Hay casi un 80 % de pacientes que cursan la enfermedad de forma asintomática o en forma leve; el aislamiento permite que uno no contagie, pero, según señaló Trejo “la evolución, en parte, depende del reposo, tomarse la temperatura, mirar la frecuencia respiratoria, y bueno, estaba muy atenta a controlar eso, los signos vitales”.
Agregó asimismo que “casi todos, excepto uno o dos profesionales tuvimos una evolución leve, con más o menos síntomas; algunos tardaron en tener un hisopado negativo, hay colegas que estuvieron 30/35 días hasta que la enfermedad se negativizara”.
GANAR LA BATALLA
El único control que existe a la fecha es el hisopado nasofaringe, de esa manera uno ve la evolución de la enfermedad. La doctora contó que, a los 10 días, logró combatir la enfermedad.
“Todo depende también del sistema autoinmune de cada uno, del sistema de defensas que uno tenga. El organismo actúa solo y lo va rechazando. Al día 15 el segundo hisopado negativo”.
«Tuve la bendición de Dios de no tener síntomas adversos»
Fuente: Diariochaco