HOMICIDIO EN EL BARRIO CAMALOTE: VECINOS DENUNCIAN ZONA LIBERADA Y KIOSCOS NARCOS A LA VISTA DE TODOS

Vecinos del barrio Toba aseguran que el asesinato del menor Alcides Fernández está relacionada con la venta y consumo de estupefacientes. Denuncian que todos los días dos automóviles perfectamente identificados bajan la droga al lado de la oficina de la Sedronar y a pocas cuadras de la Comisaría Décima.

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Luego de ocurrido el homicidio de Alcides Andrés Fernández, el joven de 17 años apuñalado el pasado sábado a la mañana en el barrio Camalote, desde la comunidad del barrio Toba varias voces se expresaron hartas de la impunidad y facilidad con la que funcionan más de 10 kiosquitos de drogas.

«Hasta venden al lado de la oficina de la Sedronar y a la vuelta de la Comisaría Décima”, enfatizaron.

Tras el crimen del adolescente que falleció tras una estocada en su tórax y por el hecho en el que capturaron a seis hombres, las personas consultadas de esa comunidad originaria no dudaron en señalar que el hecho está relacionado con el frenético consumo de droga que afecta a casi todos los jóvenes que habitan ese sector, lo que deriva en el correspondiente abastecimiento por parte de oportunistas narcotraficantes.

Precisamente esa es la realidad que describen ocurre todos los días. Señalan como situaciones recurrentes la llegada diaria de un automóvil Volkswagen negro con tres o cuatro ocupantes que descienden en una vivienda contigua a la capilla del barrio Toba, sitio donde afirman funciona la oficina de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) para evitar el consumo de estupefacientes en esa área vulnerable.

«Bajan hombres con ropas grandes para ocultar los panes o ladrillos como comúnmente se llaman a esos paquetes. Todos en el barrio ya sabe que ese es un lugar muy común para conseguir marihuana o cocaína”, aseguran

Pero no sólo denuncian ese sitio de constante circulación vehicular y peatonal. También apuntan que los jóvenes suelen reunirse en pasaje Santa Fe y calle 14 para «tomar cervezas y de paso fumar sustancias aun cuando pasa la Policía”.

Como información adicional, los vecinos consultados expresaron su preocupación por la permanente circulación de un auto Fiat Uno blanco que realiza un procedimiento similar al VW negro mencionado anteriormente, aunque en esta ocasión es por la calle Juan XXIII (25 de Mayo y calle 12) y el cruce con el ingreso al barrio Toba, a la vuelta de la Comisaría Décima, por lo que exigen al comisario Vargas tome cartas en el asunto.

Mi hijo no tiene nada que ver, afirmó el padre de uno de los detenidos

César Chávez, padre de un joven de 28 años que está detenido por el homicidio del adolescente Alcides Fernández, cometido el sábado a la mañana en el barrio Camalote confía en la inocencia de su hijo.

«Hasta los dos detenidos que serían quienes participaron de ese  crimen dijeron que mi hijo no tiene nada que ver. Hasta la prima hermana del fallecido protestó cuando la Policía ingresó a mi casa por la fuerza para llevárselo”, indicó y aseguró que la propia joven decía «si saben que él no fue”.

El entrevistado aseguró que el padre de la víctima fatal reconoció que el joven apresado no estuvo involucrado en el hecho. «Lo apresaron porque mi hijo tiene antecedentes, pero ya se olvidan que él ahora está concentrado con sus actividades en la Iglesia, que es donde iba a ir antes de que las fuerzas policiales entraran a mi casa sin orden judicial y llevándose todo por delante”, cuestionó.

Presumiblemente, de los 6 detenidos dos serían responsables de la muerte de Fernández y desde el barrio Toba sostienen que ellos son «Chaio” y «William”. Pero faltaría que atrapen a un tercero apodado «Nico”, quien por el momento estaría prófugo.

«Estamos seguros que esto que ocurrió es culpa de la droga y nadie se anima siquiera a denunciar quién vende y dónde, porque si no después podes pagarla”, sostuvo Chávez.

Fuente: Primera Linea