MAFIA DE LAS TIERRAS EN VILLA ÁNGELA: «AMENAZARON CON GOLPEARME O MATARME SI DENUNCIABA»

En la segunda parte del informe especial de Noticiero 9 y Diario21.tv, te mostramos el karma que vive el matrimonio de campesinos que habita en la zona rural de Villa Ángela. Múltiples ataques y denuncias que quedan en la nada.

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Noticiero 9 llegó hasta Villa Ángela, en la zona rural viven Graciela Vieyra y Hervin Klatt, un matrimonio que reside desde hace 27 años en el Paraje La Viruela a 60 km del casco urbano. Poseen un campo con una extensión de 590 hectáreas, por las que abonaron al estado, pero jamás fueron adjudicados.

Allí fue donde comenzaron las amenazas y los ataques. Existen múltiples denuncias por el robo de ganado, cortes de alambrados y sustracción de varios metros de tejido y durmientes. Graciela, de 60 años, así recuerda una situación “tenía que viajar a Villa Ángela para comprar alimentos y pensaba dejar a un peón al cuidado del campo. La noche anterior habíamos tenido una amenaza por eso salimos bien temprano en la camioneta a recorrer el campo. Allí vimos a un grupo de personas en el alambrado cortándolo. Les grité ´qué están haciendo´ y entonces comenzaron a amenazarme con golpearme o con matarme si hacía la denuncia” .

Ese no es el único episodio violento por la que atravesó el matrimonio. Hervin recuerda en esta charla con el equipo de Canal 9 que hasta incendiaron su casa, luego de maniatar a su peón. “Vinieron al menos ocho personas, maniataron a mi peón, nosotros no estábamos. Nos avisaron y volvimos a eso de las once de la noche. Nos habían quemado la casa. Tuvimos que dormir en el suelo, en el frío, con miedo”, recuerda el señor Klatt.

Robos y amenazas

Durante varios meses Graciela y Hervin trabajaron arduamente para poder alambrar el perímetro de sus hectáreas. Pero una vez concluido el difícil y cansador trabajo, vándalos cortaron parte del alambrado. El matrimonio, perseverante en su lucha, reanudó el trabajo en esos sectores. Semanas más tarde el ataque volvió con mayor intensidad y esta vez se encargaron de que el alambrado no pudiera volver a ser reutilizado.

No conformes con estos ataques que significaron grandes pérdidas económicas para la humilde pareja de campesinos, comenzaron a robarse postes, durmientes y hasta ganado. Estas situaciones llevaron nuevamente a Graciela a recurrir a la policía rural y la fiscalía de la ciudad de Villa Ángela donde radicó las denuncias correspondientes, sin que pase absolutamente nada.
Fuente: Diario21