NUEVE NENAS DE 10 A 14 AÑOS DAN A LUZ EN ARGENTINA POR DÍA

Embarazo adolescente. La falta de políticas preventivas en el país.La mayoría de estos embarazos se da por violaciones. Y el 80% de los abusos a menores son intrafamiliares.

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De acuerdo a la estadística oficial, por día nueve nenas de entre 10 y 14 años dan a luz en Argentina. Sucede en todo el país y tiene varios motivos: todavía hay poco acceso a la salud, existen escuelas donde no se aplica la ley de educación sexual, provincias donde los métodos anticonceptivos no llegan a donde deben llegar, aunque son gratuitos.

Niñas madres. Nenas que deberían jugar con las muñecas. Nenitas que llevan adelante embarazos, la mayoría de las veces tras ser violadas. No están psicológicamente preparadas y en algunos casos ni siquiera biológicamente listas. “Es una edad en la que es muy difícil comprender lo que está pasando. Y eso puede ser traumático”, refiere Patricia Alkolombre, psicoanalista, miembro de la Asocoación Psicológica Argentina (APA) y autora del libro “Deseo de hijo. Pasión de hijo”.

Una nena de diez años, por caso, no está preparada para asimilar esa experiencia. Sigue Alkolombre: “Hay un desfasaje. La niña está en un momento donde empieza a definir su autonomía pero debe ser madre. Por eso es muy importante el apoyo familiar. Y si no hay un adulto del entorno inmediato, esa ayuda debe buscarse en las instituciones. Los efectos, las consecuencias de esa maternidad temprana, variarán de acuerdo a cada caso. Pero la red de protección es fundamental”.

El nuevo Código Civil no sólo reconoce a los “progenitores adolescentes”, sino que integra a los abuelos de esos bebés en la crianza. Explica Andrés Béccar Varela, abogado especialista en Familia y Sucesiones: “El artículo 644 del nuevo Código (Civil) contempla el caso de los progenitores adolescentes, es decir, personas entre 13 y 18 años que han tenido hijos. Ellos ejercen la responsabilidad parental pero sus abuelos pueden oponerse a la realización de actos que resulten perjudiciales para ese bebé. Y para determinados actos importantes, como dar al bebé en adopción o someterlo a un cirugía de riesgo. Los padres necesitan sí o sí el asentimiento de los abuelos de la criatura”.

¿Cómo llega a quedar embarazada un niña? Hasta noviembre del año pasado, en el Programa las “Víctimas contra las Violencias”, que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, recibían al menos cinco denuncias por día por abuso sexual de niños y niñas. En el 80% de los casos es intrafamiliar: abusan y violan los padres, los abuelos, los tíos, los hermanos mayores y los compañeros de la madre que a veces cumplen función paterna. En tres de cada cinco casos el denunciante se niega a instar la causa penal, es decir, a autorizar la investigación, el seguimiento del caso en el ámbito del derecho. O sea, la denuncia se cae, pierde eficacia, porque el abusador no será citado por la Justicia. Es, en parte entendible: llevar a juicio a un abusador o violador implica romper el vínculo familiar. Pero la consecuencia es horrorosa: no llevar a juicio al abusador o al violador implica que la víctima siga en contacto con él, en la mayoría de los casos, en su propia casa.

Los artículos 119 y 120 del Código Penal preve penas si el delitos es contra la integridad sexual. Y esa pena aumenta de acuerdo a los agravantes. Le corresponden de seis meses a cuatro años de prisión a a quien abuse de un menor de trece años y de seis a quince años de cárcel si se determina acceso carnal por cualquier vía. Fija de tres a seis años de cárcel para el que se aprovechase de la inmadurez sexual de una persona menor de 16 años. Entre los agravantes que aumentan hasta diez años las penas figuran: que el hecho fuera cometido por un familiar o alguien de las fuerzas de seguridad o que quien abusare sepa que porta una enfermedad de transmisión sexual.

 

Fuente: Clarin