OYARBIDE ASEGURÓ QUE RECIBIÓ APRIETES DEL KIRCHNERISMO Y DENUNCIÓ AMENAZAS DE MUERTE

El ex juez federal Norberto Oyarbide regresó hoy a los tribunales de Comodoro Py para denunciar aprietes de parte del gobierno kirchnerista para fallar en torno a la causa por enriquecimiento ilícito contra Néstor y Cristina Kirchner, a quienes terminó sobreseyendo.

Tras haber señalado que lo habían “agarrado del cogote” cuando estaba a cargo de esa investigación, Oyarbide presentó este jueves una denuncia formal en la que señaló que el ex espía Antonio “Jaime” Stiuso y el ex titular de la Auditoría General de la Nación Javier Fernández habían sido enviados por el matrimonio presidencial para pedirle que se “apurara” para definir la causa.

El retirado magistrado precisó que se trató de una reunión en su domicilio de la calle Córdoba y que fue el único encuentro que mantuvo con el poderoso espía y con Fernández, acusado de haber sido “operador” del kirchnerismo en los tribunales federales y también imputado en la causa de los cuadernos del ex chofer Oscar Centeno.

“Le pidieron en nombre de Néstor Kirchner celeridad en la causa de enriquecimiento ilícito”, señalaron en el entorno del magistrado que, pese a las primeras especulaciones, no se convirtió en arrepentido de la causa por los cuadernos con detalles de presuntas coimas al gobierno kirchenrista.

Tras la denuncia se abrió una causa paralela que se sorteará este viernes y dará lugar a una nueva investigación por fuera de la investigación por los cuadernos, en la que el ex magistrado está imputado por asociación ilícita y vinculado a la recepción y entrega de pagos ilegales.

Oyarbide declaró durante más de dos horas ante el fiscal Carlos Stornelli, donde se presentó a ampliar su declaración luego de señalar el miércoles ante la prensa que lo habían “agarrado del cogote” cuando estaba a cargo de esa investigación por enriquecimiento ilícito contra el matrimonio Kirchner, en 2008.

“Stornelli, advirtiendo a que sus dichos pueden dar a lugar a un delito de acción pública, tiene la obligación de llamarlo”, explicó su abogado, Osvaldo Cantoro, en declaraciones al canal América 24.

El letrado aseguró que se malinterpretaron las declaraciones de su defendido y que si bien “había interés en que esta resolución saliera rápido” él falló “conforme a las pruebas que tenía, que eran de un volumen considerable”.

La defensa de Oyarbide reiteró que el ex juez “sólo se refirió al pedido de celeridad” y no al contenido del fallo: la denuncia por enriquecimiento ilícito se remonta a 2008 y tuvo como eje el exponencial crecimiento de los bienes del matrimonio Kirchner, de un 158% sólo en un año.

Respecto a la causa de los cuadernos, el abogado aseguró que “la responsabilidad de Oyarbide es nula” y que “no tiene nada que ver” en ese caso, por lo que no se va a presentar como “arrepentido”.

“No es por haber sido magistrado sino porque en este caso no puede porque el arrepentido es quien comete un acto y se arrepiente pero él no asume culpabilidad ni responsabilidad penal”, señaló.

“SI ME QUIEREN MATAR, QUE ME MATEN”

El ex juez federal Norberto Oyarbide denunció además esta noche amenazas de muerte, por lo que la Justicia le asignó custodia de la Gendarmería Nacional.

Fuentes judiciales revelaron a NA que Oyarbide aseguró que recibió las amenazas a través de una nota entregada en su domicilio particular y por desconocidos que lo siguieron por la tarde y le hicieron señas como si estuvieran percutando un arma.

Las amenazas denunciadas por el ex magistrado se produjeron luego de que se presentara a declarar por segundo día consecutivo ante el fiscal Carlos Stornelli y denunciara aprietes del gobierno de Néstor Kirchner respecto a su fallo en una causa de 2008 por presunto enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial.

Antes de regresar a los Tribunales de Comodoro Py, Oyarbide había brindado una entrevista radial en la que, entre lágrimas, señaló que temía por su vida: “Si me quieren matar, que me maten. Ya está. Ojalá que lo escuche el Presidente todo esto. Le tengo que pedir una custodia al juez. No puedo andar por la calle”, sostuvo.

Y agregó: “Yo no soporto más esto. Estoy solo. Yo quiero, por Dios, que Bonadio me mande a buscar a mi casa y me lleve. Le declaro y firmo todo. Ahora me voy a la Recova a tomar una sopa a ver si me la sirven o me quieren pegar un tiro por la espalda”.

Además, habló sobre Stiuso y Fernández y señaló: “Finalmente, ellos eran empleados, por llamarlo de alguna manera, de una persona de la que emanaban todas las responsabilidades. Es la persona que falleció, el esposo de la Presidenta”.

Fuente: NA