PITY ÁLVAREZ FUE DETENIDO POR LANZAR LLAMAS EN UN SHOW

Ocurrió en un concierto de ‘Viejas Locas’ en el club Atenas: las autoridades consideraron que el comportamiento del vocalista en un espacio cerrado fue peligroso.

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El cantante Cristian «Pity» Álvarez volvió a convertirse en noticia por su comportamiento extravagante: el sábado por la noche fue demorado por escupir fuego durante un recital que dio en el club Atenas.

El hecho que motivó la intervención de las autoridades se produjo cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de la canción «Fuego» (Intoxicados): en ese momento, el vocalista tomó una antorcha de fabricación casera, se llenó la boca con un líquido combustible y empezó a lanzar llamas al aire.

La comisaría que tiene jurisdicción en el club señaló al diario «El Día» que Pity Álvarez utilizó un «fluido rosa, similar al querosene» para convertirse en una especie de lanzallamas humano.

Aunque no hubo lesionados ni daños por la maniobra, las autoridades consideraron necesario intervenir porque el acto fue realizado en un espacio cerrado, con todos los riesgos que eso conlleva.

Este episodio motivó la intervención del cuerpo de bomberos local y de efectivos de distintas fuerzas policiales de la capital de la provincia de Buenos Aires.

Al finalizar el show, el cantante fue llevado a la comisaría quinta de La Plata, donde estuvo demorado por «poner en peligro la integridad física de la gente que miraba el espectáculo»; antes de recuperar la libertad, el líder de Viejas Locas fue notificado del inicio de una causa por «averiguación de ilícito».

Álvarez, de 43 años, protagonizó en los últimos años varios hechos vinculados a su adicción a las drogas, e incluso fue detenido en varias oportunidades.

En julio del año pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 20 lo declaró inimputable en una causa por amenazas coactivas agravadas por el uso de arma de fuego, portación de armas de guerra sin la debida autorización legal, daño, portación de arma de fuego de uso civil condicional y encubrimiento agravado.

En su sentencia, los jueces ordenaron que el músico realice un tratamiento debido a su «poliadicción con el consecuente riesgo de involucrarse en conductas socialmente desajustadas».