SE REEDITA LA TRADICIÓN DE LA CAÑA CON RUDA PARA «VACUNARSE CONTRA LOS MALES»

En el Chaco la costumbre milenaria de tomar tres sorbitos del brebaje se cumplirá pese a la cuarentena para quienes lo adquirieron, ya que no habrá convite en la vía pública. La mirada de Alejandro Ruiz, del Museo del Hombre Chaqueño, quien comenta las dificultades que atravesaron para la preparación de la bebida, de la que vendieron 300 litros.

Alejandro Ruiz, uno de los miembros del Museo del Hombre Chaqueño.

Se trata de una tradición que data de siglos hacia atrás desde las raíces guaraníticas y que fue asentándose con el tiempo en la provincia del Chaco. Es así que desde hace décadas, se popularizó el procedimiento para la preparación de la bebida espirituosa, su significado y hasta cómo y cuándo beberse.

Alejandro Ruiz, miembro del Museo del Hombre Chaqueño, aseguró en diálogo con Radio Provincia, que este 1 de agosto no se podrá realizar el tradicional convite de la caña con ruda debido a las normativas de la pandemia que impiden el contacto cercano, el aglomeramiento de personas, y el compartir bebidas. De igual manera, desde el Museo se trabajó desde los primeros días de julio en la elaboración de 300 litros de caña con ruda con su respectiva maceración para poder comercializarlo entre los interesados en beber la tradicional bebida.

“Todos los 1 de agosto se toma tres sorbitos de caña con ruda para vacunarse contra los males del invierno, aunque algunos picarones quieran hacer sorbos largos. Además, la caña con ruda tradicional puede ser tomada aún un año después de haber sido elaborada”, expresó Ruiz.

Para la elaboración de los productos que estuvieron a la venta el Museo y ya están agotados, Ruiz señaló que les resultó dificultoso conseguir los ingredientes de la caña con ruda para la elaboración debido a la imposibilidad de traer el producto de Corrientes como del interior de la provincia, aunque finalmente se pudo.

Por otra parte, el Museo vendió rápidamente una receta tradicional de la caña con ruda al que le añaden lo que llaman “el mejunje”,  que lleva miel, aloe vera, cáscara de naranja, y quemadillo de ambay. “Tuvimos éxito con la venta de los productos. Y la mayoría de los compradores coincidían en sus expresiones. Que por la COVID-19 se añadirían dos sorbitos más, por las dudas”, bromeó.

“Este año no podemos hacer el convite, algo que tenía un estrecho vínculo con la comunidad. La gente se acercaba a tomar esos sorbitos. Habitualmente organizamos un festival de música popular y folclórica en el museo, que este año no será posible. De igual manera, publicaremos en redes sociales del Museo en Facebook e Instagram un video realizado en recopilación de otros de archivo sobre la tradicional bebida”, concluyó Ruiz.

El Museo cumple 30 años

Otra de las cuestiones que mencionó Ruiz, es que el 10 de noviembre el museo cumplirá 30 años, y que se está pensando en realizar un festival el 7 de noviembre. “Estamos pensando, viendo la posibilidad de que cuando llegue la fecha se pueda hacer un festival. Habrá que ver cómo evoluciona la situación epidemiológica en la provincia”, sostuvo. El Museo depende del Instituto de Cultura del Chaco y allí trabajan unas 13 personas, entre administrativos, investigadores y personal en general.