SUIZA RECHAZÓ EN UN REFERÉNDUM LA EXPULSIÓN DE DELINCUENTES EXTRANJEROS

El 58,9% de los suizos votó no a una iniciativa de la derecha xenófoba para deportar automáticamente a inmigrantes criminales; hoy, los jueces tienen la opción

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Los suizos rechazaron ayer en un referéndum las controvertidas propuestas de la derecha populista Unión Democrática de Centro (UDC), que incluían la posibilidad de expulsar automáticamente a los delincuentes extranjeros, aun por infracciones menores como exceso de velocidad o una disputa callejera.

«La iniciativa fue rechazada por el 58% de los votos», anunció poco después de las 20 André Simonazzi, vocero del gobierno suizo. Las cifras definitivas de la consulta se elevaron a 58,9 por ciento en contra y 41,1 por ciento a favor.

El proyecto de la organización xenófoba proponía la deportación inmediata de todo residente extranjero condenado en Suiza, una vez cumplida su pena, en caso de crímenes graves como asesinato, violación o robo a mano armada. O después de haber sido condenado dos veces en el curso de los últimos diez años por infracciones menores como «lesiones corporales simples», exceso de velocidad o participación en una pelea.

El gobierno y el Parlamento suizos habían juzgado esas propuestas de la UDC contrarias a las «reglas fundamentales» de la democracia y ningún partido nacional apoyó la iniciativa.

En momentos en que la Unión Europea (UE) enfrenta una ola inmigratoria sin precedente, ese pequeño país de 8.140.000 habitantes, que tienen un ingreso de 87.700 dólares anuales per cápita, está agitado por los mismos fantasmas que sus vecinos.

Por esa razón, ésta no era la primera vez que los suizos se pronunciaban sobre el endurecimiento de la legislación inmigratoria.

Hace seis años ya habían aceptado por 52,9% otra iniciativa similar de la UDC, que establecía la expulsión de los criminales extranjeros. Pero el Parlamento helvético introdujo en marzo pasado una cláusula que permite a los jueces evitar, en ciertos casos, el destierro automático de los condenados.

Esta vez, la consulta lanzada por la UDC fue mucho más directa. No sólo reclamaba «la expulsión efectiva de los criminales extranjeros», sino que, además, en el procedimiento automático se ampliaban los motivos de infracción pasibles de deportación.

Según la Oficina Federal de Estadísticas de Suiza, si se hubiera aplicado al pie de la letra la disposición votada por los suizos hace seis años, se habrían expulsado unas 3900 personas en 2014. Si la iniciativa de la UDC hubiera sido aceptada ayer, esa cifra habría alcanzado las 10.200 personas.

«Es una enorme decepción para las víctimas», declaró la diputada de la UDC Céline Almaudruz ante las cámaras de televisión.

La negativa de los suizos a aceptar las nuevas propuestas racistas y, sobre todo, xenófobas de la UDC representa, en efecto, un serio revés para el primer partido del país.

La formación de extrema derecha, célebre por sus agresivas campañas contra la inmigración y contra la UE, ensució el juego político suizo en los últimos años con iniciativas de consulta popular cuestionables -y exitosas-, como la prohibición de construir nuevos minaretes en el país o contra lo que califica sistemáticamente de «inmigración masiva».

Esta vez, lo excesivo de las propuestas de la UDC escandalizó a tal punto que sus opositores lanzaron una virulenta campaña de denuncia en las últimas semanas antes de la votación.

Fuente: Diario Primera Línea