UN MANO A MANO ATES DE LA FINAL

Tras los primeros noventa minutos en Castelli el plantel va a la cancha de Estudiantes para definir el Torneo Federativo 2016, ansiosos pero cautos, esperan obtener la victoria de visitante. Un análisis a través de un miembro del cuerpo técnico y hace poco jugador de la institución, Leo Lazdin.

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“tenemos noventa minutos para demostrar porque estamos donde estamos”, señaló Leo, haciendo referencia a la instancia que por tercera vez afrontan con cultural. Consultado por el estado anímico y físico de los jugadores, explicó ”salvo los expulsados en Quitilipi, hoy contamos con la totalidad de nuestros hombres en buen estado y listos para salir a la cancha, es más ahora vamos a poder contar con Fernando Resller quien se suma al equipo y aporta calidad técnica y peso ofensivo”, además señaló al delantero mencionado como “una buena carta”, ya que simplifica el juego a sus compañeros y aporta juego aéreo.

El optimismo reina entre los jugadores de Castelli, por el hecho de que la serie está abierta y aparte ya tienen una referencia del rival a vencer, “hoy sabemos contra quien jugamos y cuales son sus armas, en base a eso el cuerpo técnico esta trabajando pàra buscar el equipo ideal para neutralizar las virtudes de Estudiantes y poder aprovechar sus espacios”, afirmo Leo Lazdin y resalto la particularidad que ve en sus dirigidos: “pareciera que cuando vamos de visitantes los muchachos se agrandan y resisten la presión mejor que de locales, porque a veces la necesidad de no desilusionar a tu hinchada es mas fuerte y te puede jugar en contra en algunas oportunidades”.

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Por último destacó el sacrificio de todo el club y mas aun por los jugadores que integran la primera y tercera división: “no nos podemos comparar nunca con equipos de resistencia, no por la calidad sino por el poder económico que manejan, tienen la posibilidad de poder pagar a jugadores para poder incentivarlos a dedicarle mas tiempo al futbol, en cambio nuestros jugadores primero, todos tienen que trabajar para poder llevar el pan a la mesa, algunos ni siquiera tienen empleo formal, después de todo su extensa jornada van al club y con lo poco de energía que les queda se ponen a entrenar si recibir nada a cambio”, resalta siempre y cada vez que puede el orgullo del cuerpo técnico por ellos.