DI´STEFANO, EL COMUNISMO, Y EL CHE DI´STEFANO, EL COMUNISMO, Y EL CHE

Esto sucedió el 4 de abril de 1980. En una huida masiva de la opresión castrista, 10.834 cubanos irrumpieron a la embajada de Perú en La Habana. Algunos de ellos estrellaron un ómnibus contra la puerta del edificio para entrar. 
Sobre dicho episodio, el diario Norte entrevistó al obispo de Sáenz Peña, monseñor Ítalo Di’Stefano. Le preguntó: “¿Qué opina del comunismo y del éxodo cubano?”.La respuesta del prelado fue:“Lo que ocurrió en Cuba es más tétrico que el éxodo jujeño. Los jujeños fueron invitados a abandonar Jujuy por el avance español. El éxodo cubano es distinto. Es triste y doloroso porque reveló un explosivo descontento. El pueblo cubano está aplastado por el miedo, pero cuando encuentra una oportunidad de libertad no la desaprovecha.Primero, un reducido número se aglomeró en la embajada peruana, que pronto se vio atiborrada de cubanos ansiosos de liberarse de las garras del comunismo.Es que el comunismo no da libertad, niega la madre de todas las facultades del hombre: la libertad. Da un pedazo de pan y cree que con ello lo soluciona todo.En los países comunistas los hombres, reducidos a la esclavitud del régimen, viven aplastados por el miedo. Sin embargo, subyace en cada uno de ellos el ansia de libertad. No lo hacen porque se hallan aterrorizados. Pero en cuanto lo pueden hacer lo hacen, como fue el caso de la embajada peruana.Conozco el muro de Berlín. A través del mismo he visto y otras veces me han contado cómo intenta escapar la gente. Nadando bajo el hielo, a veces hasta arremetiendo contra los murallones sus vehículos, que luego son perforados por las balas.El comunismo no da ninguna esperanza”.“Mi hermano, el Che”Juan Martín Guevara es hermano del Che y trabaja de hermano del Che. De eso vive.Hace unos días vino a Resistencia a presentar un libro titulado “Mi hermano, el Che”.En la oportunidad deslizó una delirante conclusión: dijo que si su hermano hubiese triunfado en Bolivia hoy toda Latinoamérica sería “libre y socialista”.Lo único cierto que dijo es que fue una cosa injusta que a su hermano se lo haya ejecutado extrajudicialmente.Pero no es menos injusto que el Che haya fusilado extrajudicialmente a más de cuatrocientos prisioneros políticos cubanos en la colonial ciudad de La Cabaña.Por eso le decían “El carnicero de La Cabaña”. Así se llama la fortaleza española donde él, sumarísimamente, fusilaba a sus víctimas en los primeros meses de 1959.Los que en el barrio Emerenciano Sena escucharon a Juan Martín Guevara no tenían -ni tienen- la menor idea de quién era en realidad y cómo era realmente el Che.El Che es un mitoCon el mito del “guerrillero heroico” que se creó después, el Che a Cuba le sirvió más muerto que vivo.Vivo molestaba a Fidel, quien para librarse de él lo mandó al África. Así lo confesó el propio Che en un texto que escribió y que tituló “La historia de un fracaso”.Mientras él andaba por el Congo, Fidel leyó públicamente la “Carta de Despedida del Che”, donde éste decía que renunciaba a todos sus cargos y que nada más lo ligaba a Cuba.Al Che le dio un ataque de furia cuando se enteró que habían hecho pública su carta.¿Y por qué Fidel difundió algo que se suponía era secreto y debía permanecer secreto?. Lo hizo para liberar a Cuba de toda responsabilidad en caso que el Che fuese muerto o capturado en el Congo.Después el Che quiso volver. Insistió una y otra vez. Quería hablar con Fidel, pero éste no le contestaba.Hasta que por fin lo autorizó a regresar, siempre y cuando lo hiciera de manera secreta.En La Habana le dijeron que habían preparado algo para él. Lo que hicieron fue largarlo y abandonarlo en Bolivia.Estaba claro que iba a ser derrotado. No tenía idea de la geografía donde se había metido.Eusebio Tapia Aruni, uno de sus guerrilleros bolivianos, me dijo en Tarija que sus propios hombres le propusieron disolverse. Él no quiso, porque no tenía dónde ir.Al final lo mataron de la misma manera violenta que él había matado a tantos cubanos.De estas cosas, en Resistencia, su hermano no habló.