SERVICIOS: NEGOCIAN UNA «RECOMPOSICIÓN» Y LAS TARIFAS SUBIRÍAN POR DEBAJO DE LA INFLACIÓN TRAS EL CONGELAMIENTO

En el sector privado hablan aumentos que van del 30% al 50%, pero cerca del ministro Kulfas dicen que no llegarán a tanto. Los costos de producción, Vaca Muerta, las exportaciones libres y la idea de que todos pierden.
Lo preguntó el Fondo Monetario Internacional. Lo preguntan las empresas que tienen la mirada puesta en el martes 30 de junio. Y, aunque el presidente Alberto Fernández intente bajarle el tono a las declaraciones de sus ministros, al igual que con la doble indemnización, la decisión está tomada: cuando se caiga la ley de Emergencia Económica comienza el proceso de incremento tarifario de los servicios públicos
Las reuniones ya comenzaron. Las comanda el equipo del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, un crítico del modelo tarifario que se aplicó durante las gestiones de Cristina Kirchner al frente del Ejecutivo. Tanto es así que el ex ministro de Planificación y hombre fuerte de las tarifas, Julio De Vido, lo señaló como el “vocero del FMI en la materia”.
En el encuentro que tuvo Kulfas con la misión del FMI, el ministro les explicó a los técnicos que “no se trata de un congelamiento permanente ni de sostener este congelamiento parcial por mucho tiempo, sino de hacer una revisión que permita reducir donde sea posible los costos del sistema eléctrico y de gas, y poder generar tarifas razonables y accesibles sobre todo donde hay mayores necesidades”.
En las mesas de negociación en las que se dividieron las empresas se hacen reclamos a la gestión anterior. Cambiemos había lanzado un congelamiento de tarifas hasta el 31 de diciembre pasado con la mirada puestas en las elecciones y en busca del voto bronca. “Entre el congelamiento y la devaluación, en dólares estamos casi en los mismo números que en 2016”, se escuchó decir a un empresario en la mesa de negociación y las miradas fueron fulminantes. “Ya recuperaron buena parte de la rentabilidad en estos años”, recibió como respuesta.
La mirada del Gobierno está puesta, principalmente, en los costos de generación. “Ahí creemos que hay grasa para cortar”, señalaron a Infobae desde el entorno del ministro Kulfas jugando con la frase del ex ministro macrista e impulsor de los tarifazos, Alfonso Prat Gay, cuando hizo referencia a los despidos en el Estado y señaló que iban a “cortar toda la grasa militante”, en referencia a los trabajadores públicos.
Inflación
“La mirada es que las tarifas tienen que aumentar, pero lo tienen que hacer por abajo de la inflación. Y, además, nosotros entendemos que hay espacio en la generación de la energía para reducir los costos. Las decisiones que se tomaron durante la gestión de Macri, lejos de mejorar los servicios parecieron pensadas para mejorar la rentabilidad de las compañías”, explicó una fuente del ministerio de Desarrollo Productivo que suele participar de las negociaciones.
Como parte de esa estrategia es que se las empresas que lo que se está analizando es, fundamentalmente, ese eslabón de la cadena. “Ahí hay margen para recortar sin afectación de contratos. Se puede reducir un poco la rentabilidad cortando costos en la generación y así no se termina trasladando al precio”, detallan.
Por el lado de las empresas sacan cuentas y, aseguran, están en niveles similares a los que tenían cuando comenzó el gobierno de Macri, en 2016, y que la recuperación se perdió “con el congelamiento y la devaluación”. Desde el Gobierno aseguran que las tarifas “están muy cerca del punto máximo” que habían alcanzado en la década de los 90 y que “todo el trabajo de recuperación del costo ya se hizo durante estos años, el reclamo del congelamiento de Macri aún hay que verlo”, responden.
En la gestión Cambiemos el valor de la tarifa de gas tomando una de las compañías (Metrogas) la Categoría R 2 3° mostró un incremento de más de 3.500%, mientras que en el caso de la luz, para la categoría más alta del segmento de residenciales, acumuló un alza de casi 1300%.
“Nuestro posicionamiento es claro, el objetivo es tener tarifas accesibles, viajando por debajo de la inflación y que contemple la rentabilidad para invertir y ofrecer servicios de calidad”, sentencian en el Gobierno.